Pol: nuestro campeón de la ilusión

Una ilusión llena de fuerza

Pol, 10 años

“No se puede expresar con palabras la ilusión, nervios, alegría, emoción y tensión que expresaban sus caras pero sí que podemos asegurar  que quedara en su recuerdo como una experiencia extraordinaria vivida.” 

Son palabras de la familia de Pol, cuando vieron cumplida la máxima ilusión de este pequeño campeón: ver en directo un espectáculo de lucha libre. Pol lo tenía claro desde la primera vez que le vimos. Él también ha librado su propio combate contra la enfermedad, un enemigo durísimo. Pero sabe lo que es enfrentarse a ella con toda la fuerza de la familia y amigos. Y ahora, para cumplir su ilusión, contaba también con ellos: sabía que con el esfuerzo de todos iban a salir victoriosos.

Niños como

Pol

y su familia han hecho posible lo imposible gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

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Para demostrar lo implicados que estaban en trabajar muy duro, Pol decidió construir su propio ring, en el que se imaginaba distintos combates, usando sus muñecos favoritos. Toda la familia le ayudó en este proyecto para que quedara lo más real posible. Pero esto no es todo, Pol dibujó un logotipo para Make-A-Wish Spain e incluso confeccionó un cinturón como el que llevan los campeones de su deporte favorito. 

Pero Pol y su familia no estaban solos en este combate por la ilusión: los amigos del Hotel Arts quisieron apoyarle y organizaron numerosas actividades: un concurso de dardos, venta de dulces y pasteles… El reto era conseguir el máximo de apoyo para cumplir la ilusión de Pol. El propio Pol fue a darles ánimos al hotel y allí se encontró una agradable sorpresa: le habían preparado un ring en el que, como no, nuestro campeón de la ilusión también salió victorioso.

Paso a paso, con el esfuerzo de todos, llegó el día de la gran ilusión. Acompañado de su famila, Pol pudo ir al Palau Sant Jordi y ver a sus luchadores preferidos. ¡Os podéis imaginar su cara al conocer a algunos de ellos y pasar unos minutos a su lado. ¡Pura emoción! Y justo entonces… se apagaron las luces y el espectáculo empezó con los primeros luchadores subiéndose al ring. Pol animó como nadie a sus favoritos durante todo el combate. De campeón de la ilusión a campeones de la lucha libre. Aunque, en este caso, solo había un único ganador: la sonrisa de nuestro valiente, ¡que no se le borró en toda la noche!

Niños como

Pol

y su familia han hecho posible lo imposible gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

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