New York una ilusión

"Mi ilusión es conocer la ciudad de Nueva York."

Pau, 10 años

Existen héroes con multitud de capacidades y cualidades: héroes capaces de volar con sus capas y salvar a la humanidad; héroes capaces de trepar por las paredes; héroes con una fuerza sobrehumana; héroes rápidos y veloces como rayos. Pero además, existen otra variedad de héroes: éstos no poseen ningún poder sobrehumano, más bien al contrario. Son héroes capaces de superar obstáculos, baches, miedos e incertezas sin dejar nunca de luchar y con una sonrisa en la cara, héroes con atributos tan humanos como la bondad, la capacidad de agradecer y la fuerza interior. Pau es uno de ellos.

Pau es un valiente de 10 años que a pesar de vivir momentos difíciles, tiene siempre guardada una sonrisa para todo aquel que la necesite, es un niño sensible que enamora a todo aquél que tenga a su lado.

Niños como

Pau

y su familia han hecho posible lo imposible gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

Hazte socio hoy y cambia vidas.

Para Pau y su familia, nada ha sido fácil desde que llegó su enfermedad: para ellos fue un reto intentar superarla y luchar por seguir adelante. A veces los grandes héroes también pasan miedo pero no hay mayor valor que el de querer superarlo.

Pau llegó a la fundación cargado de ganas de esforzarse y trabajar. Y de la misma forma llegó también cargado de ilusión: él quería visitar Nueva York, la ciudad de los rascacielos dónde todos sus personajes de películas preferidas trepaban, volaban o paseaban tranquilamente.

Pau quería visitar todos y cada uno de los rincones de esa enorme ciudad, y ni tan sólo una grave enfermedad sería capaz de pararle. Mientras hubiera ilusión, los villanos quedaban atrás.

Así fue como le dijimos que para hacerlo realidad debía trabajar en su ilusión y junto con su familia, con quien forma una maravillosa piña, debían permanecer unidos y trabajar en la ilusión, transformando cada hora de miedo y fatiga por un día de esperanza y alegría. 

Toda la familia se volcó en la ilusión de Pau. Juntos en familia, crearon maquetas, organizaron la ruta por la ciudad que nunca duerme, escribieron preciosas y emotivas cartas e incluso construyeron un enorme avión para la compañía aérea que les llevaría a su destino.

Tras cada encuentro con ellos, se notaba cómo crecía su fuerza.

Tenían un motivo por el que luchar juntos y sacar del pequeño Pau lo mejor de él.

Pau quizás no tenía una capa enorme para volar como algunos superhéroes, pero sí la fuerza y energía para compartir su ilusión con todos a su alrededor para tejer poco a poco los hilos que le llevaron a la ciudad de los rascacielos.

Tras regresar de su ilusión nos contaban la extraordinaria fuerza de Pau. Creían que nada de eso podía ser real, pero lo fue, igual de real cómo la fuerza y valentía de este pequeño héroe.

Gracias a Iberia, a Make-A-Wish New York y en especial a la Fundación Inocente Inocente cuyo compromiso ha hecho posible esta ilusion.

Niños como

Pau

y su familia han hecho posible lo imposible gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

Hazte socio hoy y cambia vidas.