El abrazo de la ilusión

¿Quién es Chip? ¿Quién es Chop?

David, 10 años

 ¿Os imagináis un concurso de personajes Disney en el que se hicieran todas las preguntas acerca de Mickey y sus amigos? Si existiera, nosotros ya sabemos el ganador… se llama David, tiene diez años y nos ha dejado impresionados con todo lo que sabe acerca de sus personajes preferidos. ¡Si es capaz de distinguir a Chip de Chop! 

Niños como

David

y su familia han hecho posible lo imposible gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

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  • Cuando le conocimos, en la habitación del hospital, nos asombramos al verla llena de imágenes de princesas y dibujos de Disney. David nos recibió allí, completamente ilusionado. Pese a que su enfermedad es crónica y, además de poner en peligro su vida, le afecta a nivel conductual y cognitivo, nos encontramos con un niño que tenía muchas ganas de contárnoslo todo acerca de lo que más le gusta…

    Cuando habla de su ilusión, de los personajes Disney, su madre nos confirma que está mucho más atento, concentrado, mejora su actitud y su carácter. Es un niño sonriente, que no para de hablar y contagia su alegría. De memoria y sin ayuda, nos recitó el nombre de cada uno de los siete enanitos y nos preguntó si podría ver algún día a Rapunzel y a Cenicienta, sus dos princesas preferidas. David y su familia trabajaron muchísimo para poder saludar a Bonachón, Gruñón, Sabiondo, Chip, Chop y, naturalmente, a Rapunzel y Cenicienta. Vivieron semanas de máxima emoción y el camino que les llevaba hacia su ilusión sirvió para que David se concentrase, gestionase mejor su frustración y, sobre todo, controlase esos enfados que, en ocasiones, tiene nuestro pequeño admirador de Rapunzel. 

    David preparó canciones, hizo muñecos de sus personajes preferidos y, con la ayuda de sus padres, hasta “fabricó” un reloj precioso, de madera y decorado con purpurina, que iba descontando, uno a uno, los días que faltaban para que su ilusión se hiciese realidad. Tras todo el trabajo, David pudo ver de cerca a sus personajes preferidos y abrazar a Mickey y las princesas.

Niños como

David

y su familia han hecho posible lo imposible gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

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