De mayor, mi ilusión es cambiar el mundo

De mayor, mi ilusión es cambiar el mundo

El deporte es mi más grande ilusión

Sergi, 18 años

Sergi tiene las ideas muy claras. Él también iba al instituto y jugaba al futbol, como portero, hasta que un día su realidad cambió y tuvo que abandonar las clases para ir al hospital.

Y allí, conociendo a otros jóvenes luchadores, se dio cuenta de que cuando este mundo se nos va rompiendo a trocitos, debemos coger cada parte y volverlas a pegar. Y tomó una decisión: él también quería aportar su pequeño grano de arena para que este lugar en el que todos convivimos sea un poco mejor.

Desde la primera reunión, supimos que Sergi es un gran trabajador y se esforzaría al máximo para superar cualquier reto, pues su mayor ilusión era muy ambiciosa: repartir esperanza y fuerza a los niños del futuro y a todas las personas, que como él, tampoco estaban pasando por sus mejores momentos.

Niños como

Sergi

han cumplido su sueño gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

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En el hospital había experimentado lo difícil que es conseguir un buen donante, alguien totalmente compatible con el paciente. Lo vivió junto a sus compañeros en la sala de aislamiento, escuchó sus historias. Y allí aprovechó para aprender, estudiar y se enteró de que existía un investigador que estaba trabajando con las impresoras 3D para imprimir órganos que fueran completamente compatibles. Al inicio le pareció un argumento de ciencia ficción. Y comenzó a informarse y a leer sobre él. Y pronto entendió que su máxima ilusión era conocer a este médico pionero en investigación, el Dr. Atala.

No iba a ser fácil pero todo puede conseguirse con esfuerzo. Sergi se aplicó en trabajar su ilusión y, junto a su familia, nos sorprendió con un video que él mismo grabó para el Dr. Atala. Tenía que convencerle de su pasión por la ciencia, de todo lo que ya había trabajado y estudiado sobre bioimpresión en 3D y que incluso pensaba dedicarse a ello en un futuro. Y lo hizo, su entusiasmo llegó hasta el Wake Forest Intitute for Regenerative Medicine, en Carolina del Norte, EEUU, donde trabajaba el Dr. Atala.

Sergi convenció al Dr. Atala y se reunió con él y su equipo de investigación. Por fin, iba a compartir unas horas con su modelo a seguir. Hablaron de ciencia, de cambiar el mundo, de conseguir llevar esperanza a tantos niños que esperan un donante compatible. Y hablaron también de ilusión y de futuro. Algo que, unos meses atrás, Sergi ni tan solo había llegado a imaginar. Incluso nos ha contado que le había entregado su trabajo de investigación y que está convencido de que, en un futuro, volverán a encontrarse, porque tiene claro que él, de mayor, también quiere ser un pionero de la investigación.

Nosotros también estamos convencidos de que lo conseguirá. Y creemos que, con su entusiasmo y su dedicación, logrará salvar muchas vidas a través de la ciencia

Niños como

Sergi

han cumplido su sueño gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

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