Andrea y la ciudad de sus sueños

Andrea y la ciudad de sus sueños

Recorrer una ciudad con la imaginación...

Andrea, 15 años

La imagen que tenemos de Andrea es inseparable de su turbante negro. Así la vimos por primera vez en el hospital: una chica decidida, inteligente. “Pura magia”, como la describió su prima. Con unos ojos preciosos y una sonrisa que nos esperaba con una ilusión: visitar la ciudad de sus sueños, aquella que llevaba años imaginando y recreando en sus fantasías, Nueva York.

Desde ese primer momento, Andrea, a sus quince años, nos pareció una joven muy centrada que supo explicarnos con claridad el porqué esa ciudad, a tantos kilómetros de distancia, se había convertido para ella en algo tan especial. “Yo ya conozco Nueva York, porque ya he recorrido todas sus calles con mi imaginación” nos contó.

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Andrea

y su familia han hecho posible lo imposible gracias a personas como tú, que quieren ayudar y creen en la fuerza de la ilusión.

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La enfermedad y los tratamientos a los que aún se sometía no habían mermado para nada su decisión a la hora de afirmar que estaba dispuesta a hacer todo lo que fuera necesario para conseguir  ir a la ciudad de la que está enamorada. Andrea trabajó muchísimo y en cada uno de sus deberes nos ofrecía un trocito de “su” Nueva York. Redescubrimos la ciudad a través de sus ojos, en un gran poster con todos los lugares que quería visitar dibujados a mano; con una lámina de su cara en la que aparecía con los ojos cerrados y el skyline como fondo, con una réplica perfecta de los taxis amarillos que surcan la gran manzana… En cada uno de estos trabajos, Andrea volcaba su creatividad, sensibilidad y todas las ganas que la hacían seguir soñando. Sus padres, además, la ayudaron muchísimo, demostrando que eran una familia de artistas, felices de colaborar en la ilusión de Andrea.

Ella se mostraba cada día más feliz. Realmente había estado en Nueva York mucho antes de pisar Times Square y había recorrido sus calles y edificios con la imaginación. Por eso nos confesó que, cuando finalmente pudo volar hasta la gran ciudad, no se sintió extraña.

“Es mi casa” nos dijo al regresar. “Cuando llegué, me sentí como si hubiera vivido allí toda la vida” (…) ha sido increíble, impresionante, maravilloso, todo lo que se pueda decir”. La cara de Andrea te transmitía felicidad y un poco de nostalgia, pero sobre todo fuerza, porque está convencida de que algún día regresará. Ahora sabe que no existen imposibles ante el poder de su ilusión.

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Andrea

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Una ilusión de agua, sal y sirenas

Una ilusión de agua, sal y sirenas

El recuerdo de un día muy especial

Kristina, 3 años

“-Y hoy, ¿Con qué has soñado, Kristina?
 -¡Con el mar, siempre con el mar!”

Desde el primer momento en que conocimos a Kristina, una pequeña sirena de tres años, nos quedó claro que su máxima ilusión era poder ir a la playa para disfrutar de la arena, del mar y de todos “los amigos que viven en él, los peces, los cangrejos, las ostras…”. Kristina soñaba cada noche con disfrutar de nuevo del agua y del mar. Desde que sus padres la habían llevado a la playa por primera vez, antes de su enfermedad, recordaba ese día como uno de sus momentos más felices.

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Kristina

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Kristina le encantan los animales y, sobre todo, aquellos que viven debajo del mar. Su madre nos contó que puede pasar horas viendo documentales, porque su imaginación vuela y nuestra sirenita se zambulle, nada entre delfines y pingüinos y juega con peces de todos los colores.
 
Granito a granito, día tras día, la ilusión de Kristina se fue construyendo como los castillos de arena que nuestra sirena soñaba en hacer realidad. Mientras trabajaba en sus deberes, Kristina podía imaginar cómo sería de nuevo pisar de nuevo la arena y meter sus pequeños pies en el agua, jugando con las olas. Y gracias a todo su esfuerzo y paciencia por fin llegó el día tan esperado. Disfrutó brincando y chapoteando en el agua, construyó castillos de arena tan grandes como su ilusión y enamoró a todos los peces de la zona con su sonrisa.  
 
“La ilusión se contagia, y al ver el brillo en la mirada de la pequeña Kristina es fácil de entender porqué. Es maravilloso que algo que se puede considerar tan “simple” como mojar los pies en el mar, genere un torbellino de emociones y sea el motor incondicional e inagotable de una ILUSIÓN”. Alina, voluntaria de la ilusión.

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Un rap de arena blanca y aguas cristalinas

Un rap de arena blanca y aguas cristalinas

Música y amor por Ibiza

Laura, 17 años

“¡Tengo el presentimiento de que esto va a ser un gran acontecimiento!” Así empieza el rap que Laura compuso trabajando por su ilusión… Laura tiene 17 años. Y toda la ilusión y la fuerza de la adolescencia concentradas en un cuerpo menudo, maltratado por la enfermedad, pero tan fuerte y valiente que llena cualquier lugar con su presencia arrolladora y su inigualable sentido del humor. Ni las secuelas de los tratamientos pueden apagar la belleza de Laura, ni borrar su sonrisa.

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Laura

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Como todas las chicas de su edad, es presumida y coqueta. Demasiado mayor para pensar en princesas, demasiado débil todavía para pensar en retos de deportes y aventuras, demasiado agradecida como para olvidarse de todos los que la han apoyado… Cuando la conocimos le preguntamos… Laura ¿cuál es tu mayor ilusión? Y con una sonrisa nos respondió que lo tenía muy claro. Que soñaba con tumbarse en una playa de arena fina y agua turquesa, descansar, conocer una isla y disfrutar de la compañía de sus seres queridos. En resumen, unos días en los que conocer junto a su familia un lugar inolvidable, precisamente para dejar atrás los últimos veranos en los que no había podido divertirse como cualquier chica de su edad.

Desde el principio, Laura se implicó mucho en su ilusión. Hizo un estudio exhaustivo de las islas de Ibiza y Formentera, de su historia, sus lugares más representativos, sus playas, sus chiringuitos, sus mercadillos, sus puestas de sol… y lo situó todo en un mapa y una libreta encuadernada por ella. Su motivación era tan grande que incluso compuso un rap dedicado a la ilusión, explicándonos su historia y todo aquello que esperaba disfrutar durante unos días en la isla de sus sueños. Gracias a la ayuda de Fundación Balearia y Vueling para los traslados, Hotel Riu la Mola que proporcionó un fantástico alojamiento al borde del mar, La Mola Rent que facilitó un coche para poder investigar la isla y hacer excursiones, y el chiringuito Beso Beach, donde disfrutó de una estupenda comida y se pudo hacer la foto que tanto esperaba en su emblemático banco en la playa, la Ilusión de Laura fue efectivamente un gran acontecimiento para ella y para su familia.

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Una ilusión de princesa para celebrar el World wish day

Una ilusión de princesa para celebrar el World Wish Day

Una escuela de princesas para Ritage

Ritage, 5 AÑOS

Os presentamos a Ritage: una pequeña dama de cinco años que lucha contra una grave enfermedad y ha estado trabajando a diario con sus padres y su hermana de dos años, Assil, para hacer realidad su ilusión: convertirse en una princesa y viajar hasta Disneyland París para poder conocer a todas las demás princesas.

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Ritage

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Ritage es cariñosa, divertida y parlanchina. Toda una princesa que sueña con “volar hacia el castillo donde todas viven para conocerlas”. Su padre Abderrahmane y su madre Lamyae han vivido junto a Ritage toda la enfermedad, intentando que no perdiera la sonrisa. Nos han contado que se han hecho expertos en “princesas”, en peinados, adornos, gestos… todo para alegrar la estancia de Ritage en el hospital y los días que se ha visto separada de su hermana de dos años, Assil.

Ritage tenía que superar tres “pruebas” para obtener su corona y cumplir su ilusión:

  1. Bailar como una princesa:Tras un ensayo con el príncipe EricRitage, con un vestido de princesa que le habían entregado para ocasión, realizó su “examen” ante un jurado “imperial”. Ritage superó con nota el examen y recibió un primer galardón, el vestido y sus billetes dorados para el vuelo hacia Disneyland París.
  2. La prueba del té:Ritage nos dejó a todos impresionados con su gracia a la hora de coger las tazas y hacer una reverencia. El “desayuno real” fue digno de una princesa de cuento y Ritage consiguió así su segundo galardón.
  3. El saludo real: Ya en el vuelo a París, Ritage realizó su última prueba. El príncipe Eric y la profesora de la academia de princesas, María, le pidieron que saludara de manera “cortés y encantadora” a todos los pasajeros. Ritage enamoró a todos, pasajeros y tripulación, y, tras el aplauso general, fue “coronada” antes de llegar a París y cumplir su ilusión en en el país de la fantasía.

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Ritage

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Pol: Nuestro campeón de la ilusión

Pol: nuestro campeón de la ilusión

Una ilusión llena de fuerza

Pol, 10 años

“No se puede expresar con palabras la ilusión, nervios, alegría, emoción y tensión que expresaban sus caras pero sí que podemos asegurar  que quedara en su recuerdo como una experiencia extraordinaria vivida.” 

Son palabras de la familia de Pol, cuando vieron cumplida la máxima ilusión de este pequeño campeón: ver en directo un espectáculo de lucha libre. Pol lo tenía claro desde la primera vez que le vimos. Él también ha librado su propio combate contra la enfermedad, un enemigo durísimo. Pero sabe lo que es enfrentarse a ella con toda la fuerza de la familia y amigos. Y ahora, para cumplir su ilusión, contaba también con ellos: sabía que con el esfuerzo de todos iban a salir victoriosos.

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Pol

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Para demostrar lo implicados que estaban en trabajar muy duro, Pol decidió construir su propio ring, en el que se imaginaba distintos combates, usando sus muñecos favoritos. Toda la familia le ayudó en este proyecto para que quedara lo más real posible. Pero esto no es todo, Pol dibujó un logotipo para Make-A-Wish Spain e incluso confeccionó un cinturón como el que llevan los campeones de su deporte favorito. 

Pero Pol y su familia no estaban solos en este combate por la ilusión: los amigos del Hotel Arts quisieron apoyarle y organizaron numerosas actividades: un concurso de dardos, venta de dulces y pasteles… El reto era conseguir el máximo de apoyo para cumplir la ilusión de Pol. El propio Pol fue a darles ánimos al hotel y allí se encontró una agradable sorpresa: le habían preparado un ring en el que, como no, nuestro campeón de la ilusión también salió victorioso.

Paso a paso, con el esfuerzo de todos, llegó el día de la gran ilusión. Acompañado de su famila, Pol pudo ir al Palau Sant Jordi y ver a sus luchadores preferidos. ¡Os podéis imaginar su cara al conocer a algunos de ellos y pasar unos minutos a su lado. ¡Pura emoción! Y justo entonces… se apagaron las luces y el espectáculo empezó con los primeros luchadores subiéndose al ring. Pol animó como nadie a sus favoritos durante todo el combate. De campeón de la ilusión a campeones de la lucha libre. Aunque, en este caso, solo había un único ganador: la sonrisa de nuestro valiente, ¡que no se le borró en toda la noche!

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Pol

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Elsa… ¿Quieres conocerme?

Elsa... ¿Quieres conocerme?

La ilusión de una princesa llamada Laura

Laura, 9 años

Laura solo tiene nueve años pero ya tiene muy claro que piensa trabajar mucho. ¡Incluso está dispuesta a llegar a las nubes si hace falta, para cumplir su ilusión! Está esperando una operación que puede ayudarla a superar su enfermedad. Pero aunque se enfrenta a obstáculos gigantes para una niña tan pequeña, ella no pierde su sonrisa cuando nos cuenta lo que le gusta, habla por los codos y nos confirma que le apasiona una cosa por encima de todo lo demás…

“Llegaré hasta las nubes para cumplir mi ilusión: conocer a la princesa Elsa”.

Laura va vestida toda de azul, como su princesa preferida: Elsa. Adora esta película, la ha visto muchísimas veces y se sabe de memoria las canciones. También le gusta Abraham Mateo, “porque es andaluz, como su abuela”. E incluso las lentejas con arroz que hace su madre y que seguro le dan mucha energía para hacer todo aquello que más le divierte aunque la enfermedad se lo ponga difícil. Va a esforzarse muchísimo con tal de conocer a Elsa y vivir con ella una aventura en el mundo de fantasía de Frozen. Porque como nos cuenta Rocío, la mamá de Laura, nuestra pequeña valiente solo sueña con ella…

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Laura

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“Desde que vio la película de Frozen, Laura ya solo quería parecerse a ella. Laura es fuerte y dura como el hielo, en eso se parece a Elsa pero tiene un corazón con tanto amor que enseguida se hace querer, es imposible no darse cuenta de la princesa que hay en ella. Su traje, su pelo… hasta cambió su color favorito al azul. Todo por parecerse a ella”.

Para hacer realidad su ilusión y convencer a Elsa, Laura nos prometió unos deberes preciosos. La verdad es que la primera vez que nos trajo parte del trabajo que estaba haciendo nos impresionó con su habilidad para la plastilina y con algunos dibujos que seguro encantarían a Olaf… 

Además Laura nos envió este vídeo, para que la conozcamos un poquito mejor…

Pero no solo ha trabajado ella. ¡Toda la familia formó equipo para conseguir que Laura conociese a la reina de hielo! La mamá se puso manos a la obra (a la cocina en este caso) y preparó unas magdalenas que, según nos confesó, está convencida de que la próxima vez le saldrán mejor. La familia también construyó un trineo para Elsa. ¿Y Laura? Nos sorprendió con una carta a la que le dio muchas vueltas, porque claro, ¡no todos los días se escribe una carta para conocer a una princesa! 

La carta de Laura…

Las magdalenas de mamá..

¡Y el trineo que estamos seguros de que si, nos descuidamos, se pone a volar!

¡Ni siquiera durante Navidades dejaron de trabajar! Como el trineo les había quedado precioso decidieron no dejarlo solo… y hacer unas figuras de plastilina para adornarlo. Se lo pasaron genial, entre turrones, risas y plastilina. Álvaro, el hermano mayor, también había prometido aportar su grano de arena para que Laura consiguiese hacer realidad su ilusión en el país de la fantasía y realizó un graffiti muy especial para encandilar a Olaf y todos los personajes que tanto le gustan  a su hermana. Y, naturalmente, Laura también tenía un compromiso que cumplir… prometió “mimar” a su hermano. Le preparó meriendas, desayunos, le escribió cartas e incluso cantaron villancicos juntos. ¡Así de enorme es el poder de la ilusión!

Trabajando juntos e imaginando lo mucho que disfrutarían haciendo realidad la ilusión de Laura, la familia ha vivido unos días increíbles. Rocío, la mamá, nos dijo que Laura, desde siempre, ha convivido con su enfermedad, pero que durante todo este tiempo, no ha habido un solo día en el que no la haya visto sonreír. En esta felicidad han tenido mucho que ver, también, todos los colegios que han apoyado esta ilusión tan especial: (Wisdom School MadridColegio BaseInternational School of MadridLos OlmosColegio Nuestra Señora del RecuerdoKing’s College La MoralejaColegio El Salvador). Laura ha estado recibiendo el apoyo y el cariño de muchos otros niños que, a través de las estrellas de la ilusión, han querido enviarle mensajes de cariño y dibujos relacionados como no con… ¡Frozen!

Con este gran trabajo en equipo, de toda la familia, con el apoyo y los mensajes de los que habéis compartido la historia de nuestra pequeña princesa “azul”, Laura ha podido hacer realidad su ilusión. Ella misma nos ha explicado que, semanas antes, casi no podía dormir de lo emocionada que estaba. ¡Iba a conocer a las princesas, por fin, a Elsa!

El pasado sábado, día que puso rumbo a su ilusión, todos estaban tan emocionados como Laura, al verla feliz. Rocío, su madre, nos dijo que ha estado enferma desde que nació y que, si algo bueno le habían traído todos los momentos duros por los que habían pasado, era ahora “conocer a tanta gente que nos ha ayudado en el camino de hacer realidad su ilusión”. Solo podía dar gracias por conseguir que su niña “no hubiera borrado la sonrisa desde que hace meses empezó a trabajar en su ilusión”. Una sonrisa que nos enviaron “directa” desde el mundo de la fantasía:

Muchas gracias a vosotros por compartir el poder y la energía de la ilusión!

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David, el superhéroe que comía… ¡VERDURA!

David, el superhéroe que comía... ¡VERDURA!

Una carrera hacia la ilusión.

David, 9 años

De pequeños admiramos a muchos héroes que nos parecen fuertes e invencibles. Volamos entre las nubes junto a Ironman, escalamos rascacielos como Spiderman o vencemos a los malvados con la ayuda de Supergirl. De mayores nos damos cuenta de que los superhéroes están más cerca de lo que pensamos y no solo en los comics o en las películas. Porque muchos de ellos son superhéroes pequeños y sonrientes como David, que con solo nueve años ya sabe que, con fuerza e ilusión, no hay metas imposibles.

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David

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David es un terremoto. Como a muchos niños de su edad le gusta jugar a la consola, ve todos los dibujos que puede en la tele y le encanta escuchar música. ¡Hasta su móvil suena a ritmo de bachata! Pero David sabe lo que significa luchar, como los superhéroes, con la oscuridad. Con solo 3 años tuvo que enfrentarse a la enfermedad, a los días de hospital, la quimio y la radio. Para empezar su combate escogió un fiel compañero de batalla: un osito con sombrero blanco que le acompañó durante todos los tratamientos. Y, con los años, ha sumado nuevos amigos que le han ayudado a seguir adelante, dándole fuerzas en los momentos más complicados. Fuerzas que se han multiplicado cuando llegó el momento de poner todo el esfuerzo y las ganas en hacer realidad su máxima ilusión: ¡viajar a Disneyland París y subirse en todas las atracciones!

Catalonia Hoteles fue uno de esos nuevos amigos que decidieron sumar fuerzas para que nuestro superhéroe sonriente pudiera cumplir su ilusión. El equipo de Catalonia Hoteles se superó a si mismo y, bajo el lema #kmdeilusion por David, se propuso participar en la Barcelona Triatlón que se celebró el pasado octubre, pedaleando, nadando y corriendo kilómetros por la ilusión de David. Antes del gran reto, todos ellos se prepararon y entrenaron muy duro para poder conseguirlo. Y eso sí… tuvieron un animador de excepción, el propio David, que les dio sus mejores consejos: comer mucha verdura, dormir bien y sobre todo hacer caso al entrenador que les dio algunas clases para poder prepararse.

Con los ánimos de David y siguiendo sus consejos, la carrera solo podía ser un éxito. Fue un día repleto de buenos momentos. Nuestro héroe incluso, pudo correr los últimos metros junto a sus amigos de Catalonia Hoteles para llegar a la meta y ¡hasta se subió al podio con el equipo!

Gracias al esfuerzo, la implicación y dedicación de todo este equipo de personas, un pequeño gran héroe pudo cumplir su ilusión después de haber plantado cara a una dura batalla contra la enfermedad. David, pudo disfrutar al máximo de su ilusión. Su risa es la mejor prueba:

David, con su alegría y su sonrisa nos ha dado a todos una lección de superación: que siempre, después del trabajo duro, viene la recompensa. 

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David

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El beso de Mickey

La ilusión de un campeón

Y el beso al ratón más famoso.

Dídac, 4 años

¿Cuántas veces hemos escuchado historias de niñas que sueñan con besar una rana que se convierta en un príncipe azul? Pero quizá no es tan frecuente encontrarse con un pequeño como Dídac que, a sus cuatro años, tenía claro que su mayor ilusión era darle un beso y un abrazo a… ¡un ratón! Aunque no precisamente a un ratón cualquiera, sino al más famoso del mundo: Mickey Mouse, el rey de la fantasía.

Niños como

Dídac

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Cuando le conocimos, tímidamente, nos contó que le gustaban muchas cosas. Cantar, bailar, jugar con sus amigos al “pilla-pilla” y hacer vídeos. Y, lo más importante, que su muñeco preferido era un ratón Mickey que incluso cantaba cuando le apretabas la barriga. A Dídac se le escapaba la sonrisa cada vez que hablaba de su amigo favorito y pronto nos explicó que su mayor ilusión era conocerle, darle un abrazo y un beso enorme. Lo veía siempre por la tele pero aunque Dídac lo saludaba en cuanto Mickey asomaba en la pantalla, el “señor Mouse” nunca le contestaba. Nuestro pequeño valiente soñaba con poder ir a la casa de Mickey para poder jugar con él y dejar lo más lejos posible las cosas que no le gustaban tanto, los hospitales, los tratamientos… pero no sabía cómo. Así que le confesamos uno de los secretos para hacer realidad las ilusiones: el esfuerzo y Dídac prometió ponerse manos a la obra, junto a su familia, para conseguir que le ayudaran a hacer unos deberes increíbles que enamoraran a Mickey y a todos sus amigos.

Dídac puso todo su esfuerzo: dibujó, hizo un Mickey de plastilina y hasta un “Mickeybaile” con sus amigos. Pero los deberes más complicados consistían en portarse lo mejor posible. Él sabía que contábamos con una cómplice a quien no se le escapa la menor travesura: Campanilla. Y aunque el primer día nuestra hada favorita nos “chivó” que se había pasado horas buscándola para sorprenderla, Dídac cumplió con su palabra y nos convenció a todos, incluidos Campanilla y Mickey Mouse.

Gracias a su empeño y a la gran fuerza que le dio su ilusión, Mickey Mouse le estaba esperando con los brazos abiertos. Se había ganado un fuerte abrazo y un beso enorme. Dídac se lo pasó en grande con su amigo ratón e incluso intentó sacar la famosa espada Excálibur de la piedra donde se encuentra fijada por un poderoso hechizo. No lo consiguió pero nos ha contado que volvió al día siguiente y que ¡la espada había desaparecido! Dídac está convencido que Goofy o los piratas le gastaron una broma. Aunque tampoco le importa demasiado porque se trajo con él el mejor de los recuerdos: el ansiado abrazo y el beso mágico de Mickey Mouse

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La ilusión del “gentleman” más divertido

La ilusión del "gentleman" más divertido

Y la sonrisa más "british".

Josep, 14 años

La ciudad del té, de Sherlock Holmes y del Big Ben… Elemental querido Watson. Estamos hablando de Londres, la máxima ilusión de nuestro héroe de hoy, Josep, que como sabe que las buenas experiencias se disfrutan más si son compartidas, soñaba con visitar la “City” junto a su hermano y su familia.

Quizá la mejor manera de definir a Josep sea una palabra muy “british”: todo un “gentleman”, en su caso risueño y divertido, que enamora con su sentido del humor y su simpatía. A Josep le gustan muchísimas cosas: le encanta comer, sobre todo su plato preferido, que son los macarrones con tomate, el baloncesto, jugar al dominó y pasear por la montaña que es su lugar favorito. Lo mejor de todo es que, pese a que en ocasiones la enfermedad se lo pone difícil, no hay obstáculo o tratamiento que logre quitarle las ganas de reír y bromear, más todavía cuando le brillan los ojos pensando en aquello que más le gusta. Y aunque con tantas aficiones podía parecer difícil averiguar cuál era la máxima ilusión de Josep, esa que podía ver al cerrar los ojos, no hizo falta poseer las dotes del mejor detective de Londres y él mismo nos dejó claro que se iba a esforzar muchísimo junto a su familia para conocer la ciudad del “fish&chips”.

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Josep

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“Hola soy Josep, tengo trece años y mi sueño es ir a Londres. La cuestión es trabajar mucho, muchísimo. Si voy a Londres me gustaría ir en barco para disfrutar del río Támesis. Uno de mis sueños desde pequeño es subir por la noche en la noria para contemplar la ciudad. Como yo soy monárquico me gustaría visitar el museo de cera que se llama Madame Tussauds, para ver los reyes de Gran Bretaña y las otras figuras de los famosos como por ejemplo, James Bond, Harry Potter, los cantantes de One Direction… Mi animal preferido es el tigre pero también quisiera ir a ver los monos y las tortugas. Por eso me gustaría ir al zoo de Londres. ¡Os digo adiós Make-A-Wish de todo el mundo, espero veros pronto!”

Con el encanto de Josep y sus ganas todo el “equipo de la ilusión”, familia, médicos, voluntarios, empresas colaboradoras y la fundación, nos pusimos en marcha para hacerle sonreír, aún, un poquito más. Su familia y el propio Josep se aplicaron y pusieron manos a la obra con una de las mejores herramientas para superar obstáculos y que les ha funcionado muy bien en los momentos más complicados de la enfermedad de Josep: el sentido del humor. Prepararon unos deberes de lo más divertidos que sorprendieron a todos… murales de la ciudad, peluches e incluso… se disfrazaron de uno de los emblemas británicos por excelencia: el té. A nosotros nos parecía complicado pero con imaginación y ganas arrancaron más de una sonrisa.

Y por fin muchas tras un montón de sonrisas generadas por la imaginación de Josep, mientras se veía paseando por las mismas calles en las que Sherlock resolvía misterios… llegó el día de hacer realidad la ilusión. Nuestro “gentleman” risueño disfrutó de los rincones que tantas veces había imaginado: el Big Ben, Hyde Park, el museo de cera… y, naturalmente, también se comió un sabroso “fish&chips”. Una experiencia en la “city” que le ayudó a dejar atrás, por unos días, hospitales y tratamientos y “recargaron” su sonrisa y la de su familia con la mayor de las energías, la de la ilusión.

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Josep

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Blancanieves, Aurora, Elsa y… Raquel

Blancanieves, Aurora, Elsa y... Raquel

Un mundo para las princesas.

Raquel, 3 AÑOS

En el reino de las princesas se nos ha colado, directa desde el mundo de la ilusión, la pequeña Raquel. Aunque ella no es una princesa al uso… Sí, es cierto que le encanta vestirse con trajes tan preciosos como los de su amiga Elsa. Que además le gusta cantar, bailar, pintar, recortar y hasta tocar la guitarra. Pero Raquel tiene una afición muy especial: siente una adoración tan grande por los huevos Kinder que nos dejó fascinados. Nosotros ya sabíamos que a las princesas les gusta el chocolate, pero la pasión de Raquel es tal que puede pasarse horas viendo vídeos de gente abriendo huevos Kinder… 

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Emily

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Sin embargo la mayor ilusión de esta divertida princesita era reunirse con sus amigas preferidas, Elsa y Ana. Visitarlas en su castillo, compartir confidencias y, quien sabe, quizá un trocito de esos huevos Kinder que tanto le gustan. Como para todo aquello que vale la pena, Raquel sabía que, para conseguir audiencia en el castillo de las princesas, habría que esforzarse mucho con tal de convencer a sus graciosas majestades. Raquel, con toda la fuerza de su ilusión y ayudada por su familia, se puso manos a la obra para dar lo mejor de sí misma. Y no tardó en conquistarnos a todos, incluido a un caballero de nombre Stan. Stanislas Helou, es un superhéroe de carne y hueso que, junto a la empresa en la que trabaja, Luxury Retreats, se puso en marcha para ayudarnos a cumplir montones de ilusiones como la Raquel, a través de una serie de retos deportivos que harían temblar a cualquier príncipe de cuento.

Raquel tuvo la oportunidad de conocer al “caballero” Stan. Y  le enseñó lo que se había esforzado en sus deberes de ilusión, todos sus vídeos dedicados a las princesas, el castillo que había hecho con mamá y papá para darles como regalo, incluso un avión en el que se distinguían las ventanas donde se asomaban cada una de ellas y, como no, la nueva princesa del mundo de la ilusión: Raquel. Entre risa y sonrisa, Raquel prometió enviarnos muchos besos y energía desde el país de la fantasía. En especial al “caballero” Stan, para ayudarle a que cada uno de sus retos fueran un poquito más sencillos.

Y como en los mejores cuentos, con princesas, caballeros y huevos Kinder de chocolate, tras el esfuerzo, Raquel puedo hacer realidad su mayor ilusión: visitar el país de Elsa y Ana. Como una autentica princesa, compartió con ellas un rato inolvidable. Y lo mejor de todo es que cumplió su promesa y nos envió muchos besos y toda la energía de la mayor de sus sonrisas a través de un vídeo que es un recuerdo fantástico de su ilusión.

Niñas como

Raquel

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