CONOCE A NUESTROS CREADORES DE ILUSIÓN: ANNA

Anna...

“Imaginativa,  apasionada y bastante friki”, así se define Anna, una de nuestras voluntarias. Una fan de Pocahontas (y de su pelo). ¡Incluso de pequeña se quedaba embobada viendo a los peluqueros porque quería ser como ellos cuando fuera mayor!
Con alguna que otra manía a la hora de lavar los platos en un determinado orden, Anna no soporta hacer las cosas porque sí. Necesita una motivación que la empuje a ello. Prefiere las calles tranquilas, aunque tarde más en llegar a los sitios, y le encanta imaginar posibles historias de los viajeros del autobús.

  • ¿Cómo nos conociste?

Por Irma, una de las trabajadoras de Obra Social de la Fundación, llevamos mucho tiempo siendo amigas. Me estuvo hablando de todo lo que hacíais y me apunte para ayudar. Hacía tiempo que quería ayudar, hacerme voluntaria y Make-A-Wish combinaba dos cosas que me interesaban: enfermedades en la infancia. De pequeña pasé mucho tiempo en hospitales y sé que es una experiencia dura. De algún modo quería ayudar a niños que se encontrasen en una situación parecida a la mía.

  • ¿Qué le dirías a alguien que quiere hacerse voluntario?

Que lo pruebe, es una experiencia maravillosa. Yo me he emocionado, he llorado y me he reído a carcajadas. Siempre que salgo de la oficina o de un acompañamiento tengo la sonrisa en la cara todo el día.

  • ¿Qué puede aportar un voluntario a Make-A-Wish?

Cada persona es distinta y aporta lo que tiene. Aquí aprendemos todos de todos. Si se te da bien el diseño digital tú me enseñas a mí o al revés. Un voluntario creo que es alguien que quiere dar su tiempo a una causa en la que cree. Es alguien comprometido y con ganas de aportar su granito de arena para hacer del mundo un lugar más amable.

  • ¿Qué le aporta Make-A-Wish al voluntario?

Sobre todo ilusión, es algo que se contagia. De repente te vuelves experto en superhéroes, en princesas o en barcos, ¡lo que haga falta! Y también te vuelves un catalizador de ilusión, se viven unas experiencias tan chulas que quieres contagiar a los que te rodean.

  • ¿Recuerdas alguna ilusión en especial?

Todas las ilusiones son especiales, pero siempre recordaré al primer niño que conocí. Un pequeño timidín de 3 añitos, Dídac. Quería darle un abrazo a Mickey Mouse. El veía a Mickey y sus amigos por la tele y siempre les saludaba, pero ellos no le devolvían el saludo. Me robó el corazón. Cuando le conocí le daba vergüenza darme un beso, al volver no se quería separar de mí. ¡Era monísimo!



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