Alejandro, 11 años. Oncología.

En ocasiones, lo único que necesitamos es hacer realidad una ilusión para recordarnos que con esfuerzo todo es posible.

Suena el teléfono, es la mamá de Álex, un campeón de 11 años que lleva tiempo luchando contra su enfermedad. Necesita vitaminas, pero esas que da la ilusión cuando la hacemos realidad. Con su corta edad, se está enfrentando a situaciones complicadas y necesita recuperar fuerzas, pero tal vez en esta ocasión, fuera del hospital.

Cuando conocemos a Álex nos damos cuenta que estamos ante un pequeño muy unido a su madre y con una madurez excepcional. Le cuesta sonreír, pero cuando hablamos de las cosas que le gustan, se le iluminan los ojos cuando nos cuenta todo lo que le gustaría hacer fuera de esas cuatro paredes del hospital. A Álex le ilusionan muchas cosas como los tiburones o los viajes, pero lo que más le mueve, la ilusión por la que es capaz de hacer todo lo necesario, es poder ser paleontólogo por un día. Se conoce el nombre, características y todo tipo de detalles de todos los dinosaurios y está dispuesto a enseñárnoslo a través de sus deberes de ilusión.

Ingresos, tratamientos, complicaciones… pese a todo lo que está pasando, Álex siempre nos recibe con una enorme sonrisa y es que, entre sus manos, impaciente de emoción, esconde los “deberes de ilusión” que tanto trabajo y esfuerzo le ha costado: una carta a un paleontólogo, un libro sobre su dinosaurio favorito TRex y sonreír 20 veces al día son algunos de los deberes de ilusión que Alejandro y su madre han trabajado todos los días como parte de nuestro trato.

En breve Dinópolis abre una excavación donde podría ver una réplica de tiranosaurio rex y lo más importante, conocer a Luis, el Director de Dinópolis quien le enseñará personalmente las excavaciones y juntos podrán tener largas charlas entre dos paleontólogos. Todo a punto; sus doctores, su madre, la fundación y todo el equipo que estaba trabajando junto a Álex se ponen manos a la obra para que nuestro pequeño campeón pueda hacer realidad su ilusión. Carburos Metálicos se suma a este equipo de trabajo apadrinando su ilusión para ayudarle a hacerla realidad.

Cuando le contamos a Alejandro que todo estaba preparado, se quedó sin palabras. Solo sonríe y nos pregunta, “¿de verdad voy a conocer a un paleontólogo en persona?” Está emocionado.

Llega el día y Álex y su madre salen rumbo a su ilusión. Al regreso, entre los dos se quitan la palabra para explicar todas las cosas que han aprendido y las anécdotas divertidas del viaje. No sabe con qué momento más especial quedarse. Todos son recuerdos extraordinarios junto a Luis, hablando como dos grandes paleontólogos de lo que más le apasiona mientras que se toman un refresco o junto a las 800 huellas fosilizadas de las que tenía que adivinar su procedencia…

Gracias a Fundación Dinópolis, al Hotel Spa Ciudad de Teruel, a Carburos Metálicos por ayudar a Álex a vivir una  experiencia inolvidable que le ha devuelto a él y a su familia el aliento y la fuerza para continuar luchando, pero ahora con un objetivo claro ¡¡de mayor será paleontólogo!!

Ayúdanos a hacer 
realidad las ilusiones de
niños enfermos.

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